Salida de Campo

 

    Entre rumbas, brujerías y cuerpos.


Una mañana diferente. Eso fue el día 2 de abril, cuando junto con mi compañera Valeria Hernández fuimos a visitar el cementerio Jardines de Santo Eccehomo. A  unos cuantos metros  a las afuera de Valledupar se encuentra este lugar rodeado de montañas. Cerca de la cuidad pero a su vez apartado de toda civilización. El día estaba soleado y caluroso ,sin embargo continuamos con la investigación. Al entrar pude notar de reojo que el cementerio estaba  muy bien cuidado, muchas tumbas coloridas, decoradas con flores artificiales y muchos jardineros regando el sitio para mantenerlo siempre agradable a la vista de sus visitantes. Después de ese pasón general por casi todas las tumbas ,fuimos a  la más visita de todas. La tumba del Cacique de La Junta o para que me entiendan mejor la del inigualable Diomedes Díaz. Pensamos que  iba estar vacía, pues estamos en pandemia. Muy poca gente suele viajar, aunque se le ha perdido un poco de miedo al virus ,las calles de Valledupar jamás se han vuelto a llenar como antes. Además no era domingo que es el día en que más suelen visitar a las personas que han partido de este mundo. Tampoco era un día cualquiera ,era viernes santo  igual que el día que desafortunadamente el cantante vallenato  Martín Elías perdió la vida.


Allí estaban los dos. Martin y Diomedes, juntos hasta en la muerte como padre e hijo. La tumba de Martín Elías o El terremoto como solían llamarlo era simplemente una descripción de su vida. La lapida de color negro y sobre esta muchas flores amarillas, el color con el que siempre se identifico. Para que nunca olvidemos a que el rostro que nos alegro en más de un concierto, al  fondo  hay una foto del cantante a blanco y negro. Delante de Martín se encuentran dos personas importante para él su padre y su abuelo Rafael María, ambos en  la misma tumba. Esta tenía flores de todos los colores rojas, blancas, moradas y rosadas, acompañadas de una foto del cacique donde lucia un suéter rojo de lentejuelas y obviamente en aquel lugar no podía faltar la virgen del Carmen. Al rededor de aquel túmulo para nuestra sorpresa habían alrededor de 20 personas. Todas eran turistas que buscaban una foto en la tumba de estas dos figuras. Estas personas estaban acompañadas de un guía de turismo, nos dirigimos a el para expresarles nuestra curiosidad sobre su dinámica y nos contó que hacía parte de una empresa que ofrecía un plan vacacional por el caribe. Todos provenían de Bogotá, habían llegado primero a Santa Marta y después de terminar su recorrido en Valledupar iban a estar en La Guajira. En La Junta con el famoso tour del cacique y luego terminarían con un buen chapuzón en las aguas de El Cabo de la Vela. El guía dice que viene al cementerio cada 15 días con un grupo de personas diferentes, por lo general entre 20 participantes .Además este afirma que antes de la pandemia llevaba grupos de alrededor de 40 personas.



Definitivamente el ciudadano del interior del país piensa  que en todas las partes de la costa  hay playa y se visten siempre para tal. Pues los hombres iban vestidos de pantaloneta . Estos me  comentaron que acá se visten así a toda hora, sea de día o noche .Lo que ellos no saben es que en Valledupar y en casi todas las ciudades de La Costa Caribe  los hombres no suelen vestir de pantaloneta todo el tiempo. Solo para planes específicos como ir a rio, piscina, playa o algo por el estilo. Las mujeres también tienen la misma creencia y estas llevaban puestos vestidos de baño. Sin embargo puede que vestían así  porque  pensaban ir a rio después de salir de ahí .De ser cierto mi pensamiento  le paso  como dice el dicho "quedo como la novia de Barranca"  vestida y plantada. Porque antes de ir al cementerio pase por el rio Hurtado y estaba cerrado por cuestiones de Covid.


En todo el frente de las tumbas una señora con un par de gorras a alusivas al cacique  y otras cuantas cosas más para vender me hizo recordar al entierro de Diomedes Díaz .Este decía que imaginaba su entierro con mucha gente  aprovechando para hacer la venta del día y así fue y aún sigue siendo. Cómo es el caso de esa señora que vende recordatorios gracias a los turistas que llegan a visitar su tumba.



Algo que me pareció muy curioso fue que después de  cierto tiempo los turista no fueron a ver la tumba de Kaleth Morales que se encontraba en el mismo cementerio .Entonces le preguntamos al guía si solían ir a visitarla y me dijo que no estaba dentro de los planes habituales. Sin embargo cuando los visitantes  me escucharon mencionarla pidieron al guía que la llevara hasta esta. Los acompañamos y al llegar nos encontramos con una tumba bastante sencilla que tenía escrito en la lapida un pedazo de su canción "vivo en el limbo", detalle que me pareció muy bonito. Pero resaltaba más la tumba que estaba detrás de la de kaleth que tenía una especie de temple islámico en tamaño mediano y figuras religiosas por dentro. Al preguntar a uno de los guardias del cementerio la falta de visitantes en la tumba de kaleth este respondió que en gran parte de se debe a que su padre Miguel Morales se llevo la fotografía del artista y desde entonces muy pocas personas logran reconocer que esa es su tumba.



Cerca de la tumba de kaleth se encontraban los edificios osarios para aquellos cuerpos que ya llevaban mucho tiempo y son desenterrados para pasar sus huesos a un espacio más pequeño. El otro edificio de osarios queda a un paso de la tumba de Martín  y algo que me sorprendió de este es que en la cima  tiene un momento de Cristo en la  cruz.


Luego determinar con las tumbas culturales mi compañera y yo decidimos ir a buscar al guardia que cuida por las noches. Tuvimos una larga caminata pero al fin pudimos encontrar al Señor Gustavo, quien muy amablemente nos recibió El cementerio se veía muy tranquilo, pero nada es lo que parece. Resulta que a diario se encuentran muñecos, carteles con alfileres y cualquier otro tipo de brujerías. Las 11 de la noche es la hora favorita  de los brujos ,cuenta Gustavo que muchos intentan entrar a esa hora y los ha tenido que echar. Pero un día cerca de las 6 de la tarde, cuando ya se encontraba el cementerio cerrado no fue capaz de echar a una pareja de" hechiceros" como los llama el guardia. Esta pareja entro enfrente  de sus narices y Gustavo  cuenta que fue hipnotizado, estuvo viendo como prendieron dos velas negras en una tumba abandona y por más que quisiera una fuerza extraña le impedía moverse.


Gustavo tuvo que partir, llego un entierro , un cuerpo nuevo a  el cementerio Santo Eccehomo. Por lo general para los entierros arriendan buses municipales para que la familia pueda llegar con más facilidad. Este bus que entro esa mañana estaba casi vacío, se podía notar que habían apenas unos pocos familiares. Por la forma como bajaron el actuad del coche fúnebre y como vestían los empleados de la funeraria pude notar que la causa de la muerte no fue por covid-19.Los empleados no iban vestidos con trajes anti fluidos o como les llamo yo "trajes de astronautas", y los familiares se acercaban al cajón. Desde entonces pude notar cuanto le ha rebatado el Coronavirus tanto a los vivos como a los muertos. Apenas unos pocos pudieron despedirse de quien  ese día partió de la tierra y esa familia tuve que vivir un duelo solitario.


Sin embargo ,brujerías, espíritus y ambientes peligrosos no son un problema para que al ocultarse el sol el Cementerio Jardines del eccehomo se convierta en la más lujosa y divertida pista de baile para los jóvenes de Valledupar .Quienes encuentran en las afueras del  cementerio el mejor escenario para ir a beber, bailar y reunirse. Ya habíamos oído hablar de aquellas famosas fiestas y decidimos volver por la noche para analizar el ambiente más a fondo. Resulta curioso, difícil de creer ,absurdo pero a la vez totalmente cierto que Jardines del Eccehomo se convierte en una caseta por las noches. A esta discoteca debes llegar con el trago comprado y en tu propio carro, pues no encontraras taxis por el lugar. Junto con tu combo de amigos puedes llegar, estacionar el carro y poner la música de tu gusto. Allí encontraras  otro combo de jóvenes que como tu quieren disfrutar de la noche, puedes juntarte con ellos o quedarte solo con tu parche.


En conclusión de esta salida de campo pudimos aprender una cultura totalmente diferente , además se pudo descubrir que el cementerio no siempre hace alusión a lugares tristes, misteriosos y de malas energías si no que un cementerio también puede significar un lugar bonito para reencontrarse con esos seres queridos y poder compartir ya que el cementerio santo Eccehomo es un lugar agradable y en armonía. Para comprar la teoría realizamos una encuesta a través de Google, donde se hicieron pregunta acerca de la percepción de este cementerio. En esta solo 1 persona de 8 dijo relacionar al cementerio con sentimientos negativos. Además el 63% de los encuestado siente paz y armonía estando en el cementerio.

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